Proteínas como arma de negociación con el mundo
Nota publicada en Clarín hoy jueves 5 de agosto | Por Gustavo Grobocopatel
Pensar que la producción de alimentos es sólo soja es achicar el horizonte. Pero sin soja, es probable que no tengamos cómo gestionar la colocación de otros productos.
Los recientes acontecimientos que tuvieron a nuestra relación con China como protagonista permiten, una vez más, reflexionar sobre la estrategia de desarrollo de nuestro país.
No es casual: China es una locomotora que absorbe materias primas diversas -entre ellas, a los alimentos-, es el país que tendrá el 25% del PBI mundial en pocos años más y aparece como una economía con enormes complementariedades con la nuestra. Muchos países, que hoy son los líderes en el mundo, hubiesen querido tener hace 10 años este escenario de certezas básicas. También es cierto que estos fundamentos no resuelven por sí mismos una estrategia de desarrollo inclusivo y es aquí donde el conjunto de fuerzas de la nación deben construir una visión de largo plazo.