La bioeconomía, el eje de la reconversión industrial de Argentina

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La producción agroalimentaria es el sector más competitivo de la economía argentina, responsable de más de dos tercios de las exportaciones.

La economía argentina ha vuelto a crecer con una tasa de 4% anual, que llevaría a una expansión anual de 3,5% en 2017, y que alcanzaría a 5% por año en el último trimestre.Es consecuencia directa del alza excepcional de la producción agroalimentaria, con una cosecha de granos que alcanzaría a 137 millones de toneladas, la mayor de la historia del país.

Esto sucede por la superior productividad agroalimentaria, que la ha transformado en el sector más competitivo de la economía argentina, responsable de más de dos tercios de las exportaciones.

Este papel central surge en el momento en que la nueva revolución industrial transforma la manufactura y los servicios en el mundo; y dentro de ellos, a la agricultura, bajo la forma de bioeconomía.

De ahí que la bioeconomía se haya transformado en la etapa inicial y más avanzada de la reconversión industrial del país, debido a las reformas experimentadas por la producción agroalimentarias en los últimos 20 años, que han subordinado la renta agrícola-territorial a un sistema de múltiples impulsos de productividad, esencialmente desterritorializado y altamente intensivo en capital.

El tiempo de verbo es esencial en el análisis económico. Bioceres de Rosario acaba de aprobar la patente internacional por el primer trigo transgénico del mundo; y la FDA de Estados Unidos le ha reconocido el evento de genes de biotecnología para enfrentar el estrés hídrico de la soja.

Esto nada tiene que ver con la riqueza de los “recursos naturales” del país, o con el hecho de disponer en la Pampa Húmeda de las tierras más fértiles del mundo.

Bioceres se sustenta en los tres Premios Nobel de Biología/Bioquímica que tiene la Argentina –Bernardo Houssay, Luis Federico Leloir y César Milstein-, cuya trayectoria es una parte constitutiva del ADN nacional.

El próximo paso es lograr el cuarto Premio Nobel de Biología; y afirmar que el camino del desarrollo nacional es profundizar la especialización agroalimentaria, en especial tecnológica y científica.

La especialización agroalimentaria se impone a la Argentina por una acentuación de la división internacional del trabajo por la conversión de China en potencia global.

Para la producción agroalimentaria argentina es preciso advertir que su mercado está constituido por más de 300 millones de integrantes de la nueva clase media de la República Popular, con niveles de ingresos comparables a los norteamericanos.

China es responsable del 40% del crecimiento de la economía mundial este año, y la India de 19%. La nueva clase media china serian 400 millones de personas en 2020 y 1.000 millones en 2030 (70% de su población). Estas son las razones que imponen la especialización agroalimentaria del país.

Borges percibió que un elemento constitutivo del ADN argentino podía formularse en estos términos: “Odio el chovinismo –dijo-, pero es un hecho que en el Hemisferio Sur hay más estrellas que en el Hemisferio Norte”.

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Fuente: clarin.com