MENU

Los Grobo en los Medios

18 Diciembre, 2017
“Todo lo que podamos reemplazar de la industria con plantas va a traer beneficios
Para Gustavo Grobocopatel, ingeniero y docente universitario devenido en empresario, América Latina tiene todas las condiciones para convertirse en el terreno de la revolución industrial del siglo XXI: una revolución 'verde' protagonizada por las plantas y la biotecnología.

"Los vegetales van a ser como una especie de fábrica sin emisión de dióxido de carbono ya que lo absorben: además utilizan energías renovables, como la solar. Todo lo que podamos reemplazar de la industria con plantas va a traer beneficios", dijo en diálogo con Sputnik el ingeniero Grobocopatel.

Todo lo que podamos reemplazar de la industria con plantas va a traer beneficios

Si bien la visión de Grobocopatel es compartida por los sectores agroindustriales del continente, los miedos en torno a la biotecnología y sus consecuencias aún permanecen en la sociedad.

En la región de América Latina más del 90% de la soja que se siembra es de origen transgénico, por lo tanto es manipulada genéticamente para darle nuevas características con beneficios para el productor como son las resistencias a plagas, mayor tolerancia a condiciones climáticas adversas o resistencia a herbicidas. Beneficios que no son tan claros para los consumidores puesto que no hay estudios de organizaciones independientes sobre los efectos del consumo a largo plazo de alimentos transgénicos. Tampoco hay seguridad en torno a los efectos del glifosato y su efecto en la salud de los trabajadores agrícolas y los habitantes cercanos a las plantaciones.

Las plantaciones transgénicas son más baratas porque su fácil producción permite una oferta muy importante que hace que los precios disminuyan y su consumo pueda ser aumentado por parte de las familias.

Este proceso es acompañado por el enriquecimiento de un puñado de empresarios, y atenta contra los pequeños y medianos productores que no pueden adaptarse a una producción que no es rentable a pequeña escala.

China, como principal consumidor de soja del mundo es uno de los mayores objetivos de los mercados latinoamericanos. Grobocopatel también se refirió a la necesidad de intercambiar con el gigante asiático tanto productos como conocimientos.

"Está el tema de flujos de conocimiento, 'know how', tecnología, turismo y otros intercambios de bienes, servicios y conocimientos. Esta es una relación atractiva, estratégica, y que tiene la misma importancia o quizá mayor de la que tuvo con Europa en el siglo XXI".

--
Fuente: sputniknews.com

Volver